Diferencias fundamentales entre trading e inversión

“Un inversor de largo plazo es un trader de corto plazo que no supo salir a tiempo”

Hoy les compartimos el análisis del colega Andres Cardenal que nos va a explicar la diferencia entre trading e inversión para ayudarnos a tomar decisiones más inteligentes.

Términos como trading e inversión se utilizan alternativamente en los mercados financieros, incluso en ocasiones suponiendo que se trata de conceptos similares. Sin embargo, existen enormes diferencias desde lo conceptual y lo práctico en lo que respecta a estas actividades. Es importante conocer a fondo estas diferencias para tomar decisiones de inversión coherentes en los mercados.

 

Diferencias conceptuales entre trading e inversión

Las inversiones se construyen sobre la idea de que el activo tiene un determinado valor intrínseco o fundamental. Este valor está determinado por los flujos de caja que el activo genera o puede generar en el tiempo. En el caso de una acción, se analiza la generación de ganancias de la compañía, mientras que en el mercado de renta fija se evalúan los pagos de cupones y las amortizaciones de capital.

El valor del activo siempre depende de algunos supuestos sobre la evolución de variables futuras, por lo tanto no existe un estimado único y completamente objetivo sobre este valor. Dependiendo de la clase de activo y de sus características particulares, el valor fundamental puede calcularse con mayor o menor nivel de certidumbre.

El punto central es que las decisiones de inversión implican comprar un activo cuando se considera que el precio de entrada es conveniente en comparación con el valor fundamental del mismo.

La idea es que valor y precio de mercado tienden a converger en el largo plazo. Entonces, el inversionista compra cuando el precio subestima el valor del activo para realizar las ganancias en momentos en los cuales precio y valor se encuentran en niveles más cercanos.

En el mundo del trading, en cambio, el foco está puesto completamente en la acción de precios del activo, sin ponerle demasiada atención al valor fundamental. Desde este punto de vista, los precios se mueven en base a criterios como oferta y demanda, soportes y resistencias, impulso y una amplia variedad de factores relacionados con el ánimo de los mercados.

Ambos enfoques difieren también en cuanto a las herramientas de análisis más importantes. El inversor suele recurrir a indicadores como ratios de rentabilidad, indicadores de crecimiento, y métricas de valuación de activos. También se analizan variables cualitativas, como la calidad del management de la compañía y las ventajas competitivas del negocio.

Por otro lado, en el mundo del trading las herramientas clave son instrumentos como los gráficos de precios, los indicadores de performance de retornos y las variables relacionadas con el ánimo de los mercados y las mediciones de expectativas.

En cuanto al horizonte temporal, el inversor tiene necesariamente un horizonte de mediano y largo plazo. En general se necesita ser paciente para esperar que el precio de mercado reconozca el verdadero valor del activo, y por lo tanto, no tiene demasiado sentido una estrategia basada en fundamentos cuando se opera en plazos cortos de tiempo.

Sin embargo, cuando hablamos de trading pueden realizarse operaciones en los plazos más diversos. Si bien algunos traders mantienen sus posiciones durante meses, existen operadores que entran y salen de sus posiciones en cuestión de minutos e incluso segundos.

 

Trading e inversión en la práctica

En ocasiones se pueden incorporar en forma combinada herramientas provenientes del mundo del trading y la inversión. Por ejemplo, se pueden comprar acciones en función de determinados ratios fundamentales, pero utilizar también herramientas de stop loss para limitar el riesgo en caso de que la operación no funcione como esperamos.

En el mismo sentido, algunos modelos cuantitativos buscan posicionarse en acciones subvaluadas que estén mostrando un impulso alcista de precios. La idea es posicionarse cuando el precio está convergiendo hacia el valor fundamental de la compañía, lo cual puede generar resultados particularmente atractivos al comprar activos baratos en el momento indicado.

Más allá de esto, es fundamental tener bien en claro la diferenciación entre el trading y la inversión, armando y desarmando las posiciones con un criterio coherente y consistente. Muchas veces los errores más habituales y costosos tienen que ver con mezclar con escaso sentido común conceptos relacionados al trading y la inversión.

Un error de los más habituales sucede cuando un operador compra un activo en tendencia alcista de precios, pero no aplica la disciplina para cerrar la posición cuando cambia la tendencia y la acción de precios se torna bajista.

Como excusa para no cerrar dicha operación, muchas veces se esgrimen argumentos relacionados con los atractivos ratios de valuación que muestra el activo luego del ajuste de precios. Sin embargo, el motivo original de compra nunca estuvo relacionado con los ratios de valuación, sino con la tendencia alcista de precios, factor que ya no se encuentra presente.

Este es un claro ejemplo de cómo mezclar herramientas de trading y de inversión en forma poco coherente muchas veces termina generando resultados decepcionantes. De aquí surge el viejo chiste que dice que un inversor de largo plazo es un trader de corto plazo que no supo salir a tiempo.

 

Conclusión

En conclusión, existen diferencias esenciales entre el trading y la inversión, tanto desde lo filosófico como en lo que tiene que ver con la aplicación práctica de las operaciones. Si bien se pueden combinar inteligentemente aspectos relacionados con ambos enfoques, es muy importante ser coherentes y disciplinados a la hora de diseñar y aplicar las estrategias.