Pymes: financiarse de diferentes maneras en la era Bitcoin

El sistema de blockchain, es decir, el sistema de moneda virtual que hoy en día se lo conoce popularmente a través del bitcoin, es un sistema de múltiples monedas que está permitiendo a las startups, Pymes, y otros proyectos de emprendedores, poder financiarse de manera flexible, novedosa, a tasa cero y sin bancos.

La innovación y la creatividad en la búsqueda de soluciones está permitiendo que las startups lleven adelantes sus propias emisiones de deuda a través de activos digitales. Con un determinado uso dentro de una red de Blockchain, le permite a cualquier organización crear su propia divisa y así financiarse sin recurrir al mercado de capitales tradicional o a rondas de inversión que dependen de convencer a un fondo en particular.

Si bien cualquier organización u empresa puede utilizar este mecanismo y herramienta para juntar fondos sin perder su privacidad, la mayoría que las utiliza son startups. Esto se debe a que está enfocada en el desarrollo de servicios descentralizados, un campo nuevo donde la infraestructura todavía es escasa y son necesarios conocimientos específicos para encarar un proyecto.

El mecanismo es el siguiente: a modo derivado del sistema de “minería” a través de servidores localizados que impulsó el Bitcoin (BTC) a nivel mundial, la nueva tendencia de las criptomonedas es ofrecer financiamiento con Oferta de Monedas Inicial o Inicial Coins Offers (ICO por sus siglas en inglés). Esto permite que cualquier estructura de proyecto pueda crear su propia divisa (basada en la red de blockchain) y así financiarse sin recurrir al mercado de capitales tradicional, fondos y rondas de inversión.

Los Bitcoins no surgieron a través de una Oferta Inicial de Monedas (ICO) sino que los usuarios de la red colaboran con su mantenimiento a cambio de monedas. La primera en usar esta metodología fue la red Ethereum, una gran computadora descentralizada cuya moneda, el ether (ETH), sirve para pagar por su uso.

Debido a casos de éxito como este y también otros, como los de las empresas Aragon (u$s 25 millones), Bancor (u$s 153 millones) y Tezos (u$s 232 millones) comenzó una explosión de ICO con toda clase de startups y empresas. Hoy, se lanzan dos por día, pero la infraestructura todavía es precaria.

 

Pros y contras

Los pros ya los evaluamos al dar cuenta que es una manera de sortear las formas tradicionales de financiación, a tasa cero y sin intermediación de un banco físico.

Pero en los contra, el sistema al ser relativamente nuevo y reciente se encuentra en una etapa “beta”, es decir, hay quienes la utilizan y resulta eficaz aunque al ser un “boom” hay que esperar que baje relativamente el porcentaje especulativo de todo ello. En su gran mayoría, al igual que ocurre con las herramientas de crowdfunding, el éxito depende de la confianza y el marketing del proyecto, y no tanto de si es realizable.

Actualmente, sobre esta medida de financiación, las organizaciones deben contar con un gran conocimiento de la tecnología para implementarla correctamente.