Invertir en la bolsa: ¿es una buena inversión a lo largo del tiempo?

¿Realmente las inversiones bursátiles rinden a lo largo del tiempo?

Mucha gente que recién se inicia en los mercados nos consulta sobre los rendimientos de los diferentes instrumentos, y la pregunta básica que suele surgir es esta.

 

La respuesta es que sí, pero vale la pena analizar los datos:

De acuerdo a análisis hechos por especialistas, tanto las acciones como los bonos presentan rendimientos positivos a lo largo del tiempo. Aunque, como es de esperar, la rentabilidad de las acciones supera a la de los bonos, dado que estos últimos son el instrumento menos volátil de la cartera de inversión en bolsa (la renta fija presenta menos fluctuaciones de precio que la variable).

Es cierto que los resultados pasados no son garantía alguna de los resultados que podemos esperar a futuro. Pero miremos el siguiente gráfico:

 

 

¿Cómo interpretamos esta información?

Una inversión en el índice de referencia S&P adquirida en enero de 1926 hubiese rendido un promedio del 10% anual hasta abril del 2016. Por otro lado, una inversión en bonos soberanos americanos de largo plazo en el mismo rango de fechas hubiese rendido un 5.6% anual en dólares. Viéndolo desde otra perspectiva:

$1 invertido en acciones hubiese crecido hasta un valor de $5474 en 2016, mientras que el mismo $1 invertido en bonos soberanos hubiese crecido hasta un valor de $142.

La diferencia en el valor final se incrementa a lo largo del tiempo por el efecto del interés compuesto.

 

Invertir en la bolsa, lo fundamental es dar el paso inicial

Cabe destacar: los bonos a los que se hace referencia son soberanos de EEUU (considerados teóricamente libres de riesgo) y no corporativos.

Los corporativos tienen un mayor rendimiento (mayor ganancia), por el riesgo extra que implica prestarle dinero a compañías, y se hubiesen ubicado en el medio de ambos.

Aunque se vean más atractivas, las inversiones en acciones no son para todo público. Existen ciertas consideraciones que debemos tener presentes para invertir en bolsa:

1. Para ganar el 10% anual tendríamos que haber tenido el dinero invertido durante todo el período analizado.

2. Es decir, si tenemos la tentación o la tendencia de entrar y salir de las acciones tratando de vender cuando creemos que esta en máximos y comprar cuando consideramos que se encuentran en precios bajos, corremos el riesgo de estar fuera de la inversión en momentos de fuertes subas.

 

¿Qué otra información nos aporta este análisis?

Si nos hubiésemos perdido los 15 días de máximas subas en el período 1926-2016, el retorno promedio anual hubiese caído a 5.6%. Si nos perdíamos los 30 días de mayores subas el retorno hubiese sido del 3%. Por último, perdiendo los 60 días hubiésemos incurrido directamente en pérdidas.

¿Moraleja? Entrar y salir de las inversiones puede ser peligroso si no es que somos inversores profesionales o estamos siguiendo una estrategia clara.

 

Para inversores que están próximos a retirarse, las acciones pueden resultar un arma de doble filo

Si bien tienen un rendimiento esperado a largo plazo mayor, el riesgo financiero de corto plazo es elevado debido a los vaivenes del mercado.

¿Por qué? Porque podemos estar entrando en momentos en el que el ciclo económico está en puntos máximos, cercanos a una crisis, como por ejemplo como sucedió en 2006-2007.

Si tenemos un horizonte temporal de largo plazo, contamos con el tiempo suficiente como para dejar que las inversiones se recuperen a lo largo del ciclo económico. Así sucedió en la bolsa durante la última crisis y los máximos anteriores fueron sobrepasados ampliamente.

¿Qué ocurre si no tenemos tiempo para que las acciones se recuperen? En este caso, luego de retirarse suponemos que la persona comienza a vender posiciones, que en casos como el mencionado podrían llegar a ser vendidos con pérdidas.

 

Las inversiones en acciones presentan mayor volatilidad que los bonos. Siguiendo esta lógica, mayor retorno implica mayor riesgo. Esto hace que se adapten a un perfil de inversor más agresivo.

Como conclusión, un mix de ambos tipos de activo suele ser lo recomendable aunque ponderando más la renta fija en los casos en los que el inversor se encuentre cercano al retiro o que sea más adverso al riesgo.