Riesgo de default: factor clave a considerar a la hora de invertir en bonos

Los bonos son uno de los instrumentos más conservadores que un inversor tiene a disposición. Sin embargo, aun así, se debe considerar siempre los riesgos o factores que pueden alterar su precio (durante la vida del bono) o afectar el grado de cobrabilidad.

 

Los bonos y los riesgos de inversión

Existen varios riesgos: la suba de tasas de interés (que ocasiona que los bonos caigan de precio), genera el riesgo de incobrabilidad, de rescate anticipado, de aumento de spread de tasas o de reinversión.

En el que hoy nos vamos a enfocar es en el riesgo de incobrabilidad, conocido en el mundo financiero como riesgo de default (tan conocido en Argentina) y es el que más les quita el sueño a los inversores.

 

Un caso muy conocido para la Argentina: riesgo de default

Si alguna vez le prestamos dinero a alguien, seguro consideramos las probabilidades de devolución del préstamo y reembolso. De eso se trata el riesgo de incobrabilidad.

Algunos préstamos implican asumir mayores riesgos que otros. 

 

Lo mismo sucede cuando se invierte en bonos:

Estamos asumiendo el riesgo de que el deudor (en forma de promesa/confianza) retorne el capital del préstamo y pague el interés en las fechas y condiciones acordadas.

  • Los bonos pueden ser emitidos por estados o compañías privadas.
  • Mientras que la deuda del tesoro americano es considerada generalmente libre de riesgo, la mayoría de los bonos corren con la posibilidad de incumplimiento. 
  • Esto significaría que el deudor podría retrasarse en el pago a los acreedores, podría también llegar a ofrecer el pago con descuento (luego de entrar en convocatoria de acreedores), o en el peor de los escenarios, se encontraría imposibilitado de reembolsar la deuda (si es que la empresa cesa sus operaciones).

Recordemos el caso del default argentino en 2001. Recién en 2005 se ofreció el primer canje de deuda y en 2010 el segundo, a precios de descuento.

 

Riesgo de Incobrabilidad y las Calificadoras de Riesgo

Las calificaciones crediticias, si bien presentan limitaciones, son una forma de evaluar el incumplimiento y el riesgo crediticio. Las tres principales agencias calificadoras de riesgos son: S&P, Moody’s y Fitch. ¿Cuál es el rol de la agencia crediticia?

Las calificadoras evalúan el riesgo de impago y el deterioro de la solvencia del emisor. Utilizan distintas variables como la deuda acumulada, la velocidad en devolverla, entre otras, que les sirven para valorar el potencial económico de la empresa o país analizado.

 

Las calificadoras de riesgo suelen entrar en conflicto de intereses con los inversores, ¿por qué?

El conflicto ocurre porque los que pagan las calificaciones son los mismos que los emisores de deuda, y no los inversionistas.

El emisor claramente va a buscar a la calificadora que ponga mejor rating. Una mejor calificación implica un menor riesgo percibido, lo que a su vez genera que el emisor pague una menor tasa de interés por los títulos emitidos.

Hay una clara intencionalidad por parte de las calificadoras y del emisor de asignar el mejor rating posible, haciendo que sus intereses estén alineados, pero no así con los del inversor.

Este conflicto quedó en evidencia en la crisis sub-prime de EEUU que se produjo en 2008, donde las calificadoras de riesgo asignaron ratings demasiado seguros a activos que eran basura. Una vez que esto ocurrió las agencias aumentaron sus controles.

A continuación podemos encontrar la escala que ratings que utilizan las principales agencias crediticias.

riesgo

La principal división se da entre bonos grado de inversión y bonos especulativos.

  • Los bonos grado de inversión abarcan compañías que tienen balances financieros sólidos y que presentan menor riesgo de impago.
  • Los bonos especulativos van a pertenecer a compañías más endeudadas y con mayor probabilidad de impago. Esto va a estar relacionado con el rendimiento que nos dejen las diferentes emisiones. A mayor riesgo, exigiremos un mayor rendimiento en compensación.

De acuerdo a estudios de S&P, los defaults que ocurrieron en los últimos 2 años en compañías en el mundo calificadas por esta agencia crediticia fueron las siguientes:

El riesgo está sobre concentrado en empresas con calificación C. Podemos decir también que si bien es un riesgo que debemos considerar, en la práctica el porcentaje de compañías que entran en cesación de pagos es relativamente bajo.

Recordemos que un acertado análisis de riesgos nos dará una idea de los retornos que debemos exigir sobre nuestras inversiones.