Reforma impositiva en EEUU: ganadores y perdedores

La semana pasada se dio a conocer el plan de reforma tributaria que propone Trump. Antes de ver en qué consiste, cabe aclarar que es simplemente un plan. Es más cercano a la realidad que lo que fueron sus anuncios de campaña pero no deja de ser un “deseo” hasta que logre el apoyo del congreso.

Demás está decir que en el medio puede sufrir las modificaciones que hagan falta hasta finalmente lograr un consenso y que sea aprobado. Ahora sí, veamos algunos de los principales puntos.

 

Reforma impositiva para empresas:

El impuesto a las ganancias bajaría del 35% al 20%. Esto beneficia a las compañías americanas dándoles una ventaja competitiva frente a empresas radicadas en otros países con mayores alícuotas.

 Se gravará Renta Territorial y no la Renta Global. Hoy en día las empresas americanas deciden dejar fuera de EEUU las ganancias producidas por sus subsidiarias en el exterior porque si las quisieran repatriar, tendrían que pagar el 35%. Se intenta cambiar esto para que las empresas vuelvan a traer las ganancias y para ello se habla de una “alícuota reducida”.

De hecho, muchas compañías americanas mudaron sus casas matrices a países con menor carga impositiva (Ej: Irlanda) y de esta forma el gobierno americano se está perdiendo de recaudar estos impuestos. La reforma podría hasta imponer la repatriación de las ganancias generadas por las subsidiarias en el exterior.

 

Reforma impositiva para personas físicas:

Simplificación y recorte del régimen del impuesto a la renta. Las actuales siete categorías de este tributo se reducirían a tres, fijadas en 12%, 25% y 35%, reduciendo el máximo que se encontraba en 39.6% y aumentando apenas el mínimo que se ubicaba en 10%.

Eliminación del impuesto a la herencia (Estate tax), que hoy en día es del 40% y se aplica a quienes heredan más de USD 5.5 millones. A no ilusionarse, esto es en principio para ciudadanos americanos

 

¿Qué consecuencias traen para los mercados?

Beneficia a compañías americanas. La reforma impositiva centra su atención en reducir los impuestos para las empresas, que son los grandes ganadores de este cambio.

Atraerá capitales a USA. Empuja al resto de los gobierno a volverse más competitivos en términos impositivos, sino quedarán fuera de juego. Argentina es uno de los países perdedores, junto a muchos países emergentes a los que se les complica el panorama. Con una carga impositiva más alta sumado a mayor inestabilidad política y económica.

Mayor déficit fiscal. El presidente americano afirma que la reducción impositiva sería compensada con un aumento en la recaudación, producto del mayor crecimiento económico que traerían estas medidas. Pero cuando se observa qué ocurrió en el pasado cuando se llevaron a cabo otras reformas fiscales, definitivamente esto no fue así. Bajar los impuestos trajo déficit fiscal. Por otro lado, hay planes de recortar el gasto público, pero no terminan de ser realistas ni sabemos si serán aprobados por el congreso.

El aumento del déficit podría traer un deterioro en la calificación crediticia de los bonos del tesoro americano. La calificadora de riesgo Moody’s expresó que el recorte impositivo es un evento negativo en torno a la calificación crediticia. Créanme que un aumento en el riesgo de la deuda soberana americana es algo que definitivamente no queremos que pase, contagiaría a todo el mercado inmediatamente. De todas formas, estamos bastante lejos de este escenario.

Incentiva a la Fed a subir más las tasas de interés. Esto se daría si es que realmente la reforma impositiva incentiva el crecimiento y la inflación podría llegar más rápido de lo esperado.

En este momento opiniones sobran. Están quienes afirman que el actual plan de recorte impositivo es una desilusión si se lo compara con las promesas que hizo Trump durante su campaña, donde prometió recortes mucho más drásticos.

Otros critican el plan argumentando que la reducción impositiva beneficia a los sectores más ricos. Y por otro lado, están quienes encendieron una luz de alerta sobre el enorme aumento en el déficit fiscal que este recorte podría representar. Como bien mencioné al principio, esta es sólo una propuesta que todavía tiene que pasar por el congreso. Las negociaciones recién empiezan y seguiremos de cerca los efectos en los mercados.