Cómo hizo Islandia para salir de una gran crisis financiera

Islandia fue uno de los países arrasados por la crisis financiera mundial del 2008, la crisis gestada en el corazón de Nueva York de la mano de la burbuja inmobiliaria (las sub-primes). Así como pasó con Estados Unidos y con muchos países de Europa (España, Grecia, Portugal, entre otros) Islandia también colapsó.

En 2008, producto de la especulación financiera y de los negocios que se generaron tras la flexibilidad de la burbuja inmobiliaria, la deuda de los tres principales bancos de Islandia se había duplicado y entró en una crisis que llevaba directo a la quiebra. La mayoría de los acreedores y accionistas eran capitales de Gran Bretaña, Alemania y Holanda.

La primera decisión de Islandia fue nacionalizar la deuda privada. Y así la deuda pública seguía multiplicándose. El parlamento asignó pagar la deuda a los países acreedores a costa de su población, cada familia islandesa debía pagar 3.500 coronas durante 15 años al 5,5 % de interés. Así es como aumentaron las protestas sociales. Se convocó un referéndum en el que se decidió rebajar el interés al 3% y aumentar el periodo de pago a 37 años.

 

Receta para salir de la crisis N°1: No salvar a los bancos

Finalmente, Islandia tuvo que pedir un rescate internacional del FMI que le obligó a acometer importantes ajustes económicos. Pero, la gran diferencia fue que Islandia no salvó a los bancos, los dejó quebrar.

Islandia no salvó a los bancos, los dejó quebrar.

Así es como a principios de 2009, Islandia dejó morir a sus tres grandes bancos (Kaupthing, el Landsbanki Íslands y el Glitnir). Renegoció la deuda con los acreedores, se puso a cargo del control de las nuevas entidades y renegoció la deuda con una quita del 70%.

Otra gran diferencia es la independencia de Islandia de tener su propia moneda (y por lo tanto poder aplicar su propia política monetaria) al igual que Estados Unidos. Un caso diferente ocurre con los países europeos que entraron en crisis y que pertenecen a la Unión Europea, dependen de las políticas del Euro y de la Unión Europea, no tienen independencia monetaria y por lo tanto, soberana.

 

Receta para salir de la crisis N°2: Condenar a los corruptos

Los tribunales escandinavos, juzgaron si el ex primer ministro Geir Haarde era “parte responsable en la crisis financiera”. También fueron juzgados los miembros de la cúpula directiva del banco islandés Kaupthing Bank.

Tal es la seriedad de la justicia y el aprendizaje que adquirió Islandia gracias a su crisis en 2008, que a causa del último escándalo mundial de Panamá Papers, Sigmundur Davíð Gunnlaugsson, que para entonces ocupaba el lugar de Primer Ministro de Islandia en 2016, renunció por develarse que figuraba como evasor fiscal de millones de dólares en las offshore. Algo que no ocurrió con los datos que se filtraron de ministros y otros personajes de altos cargos de varios países de América Latina, por ejemplo.