La Ubicación 360°, la organización y conexión en la empresa

Nosotros en la empresa: la tarea propia y tarea común

En Administración trabajamos con un concepto denominado Comprensión de la Tarea propia y la Tarea Común. Más allá de lo técnico, la realidad de desconocer es muy palpable.

Trabajamos en una organización, sabemos cuáles son nuestras tareas y nos sentamos junto a un equipo de trabajo, pero frecuentemente desconocemos las tareas y responsabilidades que hace nuestro compañero de al lado, o del otro costado, o el próximo a nosotros. Ni hablar de otras áreas y de qué departamentos son los que conforman la organización completa.

Se trata de saber a qué me dedico y a qué se dedica mi compañero, y un poco también todas las áreas de la organización

No sólo por saber, sino porque el trabajo en conjunto es mejor, más provechoso, más ameno y abre oportunidades. Brinda la posibilidad de aprender, de escuchar, de observar otras maneras de resolver el problema, de ayudar y contribuir. Por supuesto que esto vale sin dejar atrás las tareas asignadas y, con ello, las prioridades.

Hacerse del tiempo para compartir una situación de trabajo contribuye a disminuir tensiones, presiones, y a mejorar el ambiente laboral.

 

Optimizar mi empresa: la organización y conexión del trabajo

¿Quién es el responsable que debe hacer que todos estemos informados?

Bueno, muchos estarán pensando en el jefe, coordinador o quien esté a cargo del área. Considero que en esta circunstancia hay dos responsables a observar, ambas responsabilidades determinarán dos buenas aptitudes: el responsable del área que debe comunicar a su equipo todo lo que concierne a ellos, y la proactividad propia de cada individuo que forma parte del equipo mismo.

empresa

Lo correcto es que cada uno tenga definido su alcance de responsabilidades. Yo llamo a esto La Ubicación a 360°:

 El detalle de las tareas propias

 A quién se debe reportar

Si se tiene gente a cargo o no

– Y lo más interesante: de qué otro puesto de trabajo depende mi labor, y quién depende de mis resultados para poder trabajar.

Es decir, “La Corriente de Trabajo”. Es necesario por supuesto, que estas declaraciones sean claras, y con esto, que puedan apoyarse en algún tipo de documentación que respalde, como Manuales de Organización.

Que estén definidos los parámetros de cada responsabilidad, genera que cada uno pueda dar todo lo mejor de sí en ese espacio conocido. Y no sólo eso. También forja las habilidades de cada uno para poder observar, y aprender a observar, a tener una visión más amplia de dónde se está ubicado.

Sin embargo, es frecuente que al no saber cómo funciona La Corriente de Trabajo, los puestos se vuelvan más individualistas. De esta manera, la organización se pierde grados de eficiencia por no trabajar sobre estas articulaciones entre puesto y puesto. Trabajar sobre esa correlación de trabajo brinda la posibilidad de generar valor en la organización. Por eso, ¡cuán necesario es saber, reconocer y observar!

Saber es mejorar y compartir, es encontrar nuevas aptitudes. Esto abre el espacio para encontrar nuevos talentos, aquellos ocultos. Cuando uno sabe eso, todo comienza a cobrar sentido en su equipo y luego, de su equipo para con el resto de la organización. ¿Por qué no saber? ¿Por qué no mejorar?

 

*Conceptos de autores, Henry Mintzberg y Peter Drucker.