Capital Humano en la “Era del Conocimiento”

Hoy como nunca, las posibilidades de una compañía de crear riqueza son directamente proporcionales, no al capital que dispone, sino al número de ideas que desarrolla, al número de experiencias que comienza y a su predisposición cultural para generar altos niveles de desempeño en la relación con sus clientes.

Durante años, muchos autores han mencionado entre las fuentes de ventajas competitivas la elaboración del producto con la más alta calidad y un mejor rendimiento, la disminución de costos, proporcionar un servicio superior a los clientes o tener una mejor ubicación geográfica. No obstante, es cada vez más recurrente en la literatura actual que se trate el tema, y encontrar criterios que afirman que los recursos humanos son una fuente potencial de ventaja competitiva sostenible.

“En una era tecnológica, copiar un producto es fácil, lo difícil es copiar el funcionamiento de una organización”

Claus Moller

Las organizaciones se enfrentan a realidades complejas, en un contexto de permanentes cambios. Este marco competitivo, tiene un correlato preciso en el terreno del diseño y gestión de las organizaciones, a partir de lo que se denomina el desarrollo del “capital intelectual”.

La organización, debe ser experta en crear, adquirir y transmitir el conocimiento, equilibrando los beneficios de la tecnología con la innovación y haciendo de ello un patrimonio colectivo. La nueva organización debe crear talento organizativo: cada mejora de una compañía depende de la gente, cuando ésta decide hacer algo de manera diferente y mejor.

Así es como su estrategia debe estar alineada con el recurso inteligente, a partir de un diseño flexible y motivante que tenga por finalidad atraer, desarrollar y retener a los individuos talentosos para integrarlos en equipos de alto rendimiento.

capital humano

La gestión del conocimiento debe convertirse en un proceso central de la organización, que contemple acciones concretas por parte de la dirección, incentivando a cada uno de sus integrantes a abrazar los valores de innovación y mejora continua, trabajando en equipo y permitiéndoles compartir sus conocimientos y talento.

 

Organización e Innovación para el desarrollo del Capital Humano

La organización crea valor económico en la medida en que sus estrategias responden en forma eficaz a las necesidades del mercado, lo que le será posible si los conocimientos y sistemas que posee (el know how) le permiten anticiparse a los acontecimientos, y desarrollar una actitud proactiva frente a sus competidores.

A su vez, su estructura y procesos deben permitirle contar con la eficiencia necesaria para adaptarse en forma contingente a las reacciones de los competidores y los improvistos que se generan.

La medida en que la empresa pueda perfeccionar estas capacidades determinará la medida justa en que puede ser más competitiva.

Que esto se lleve a cabo depende de un impulso inequívoco por parte de los distintos niveles claves de la dirección de la empresa. Aquí es donde normalmente las organizaciones tradicionales enfrentan mayores dificultades: las limitaciones que surgen de los ejecutivos para llevar adelante un modelo participativo de gerencia. El cambio cultural de la organización tradicional a una organización de la era del conocimiento requiere de un firme compromiso directivo, y una sólida estructura gerencial sustentada en un genuino liderazgo.

El líder directivo debe crear una visión y darle significado, debe ser protector de ideas y creador de principios, debe motivar e inspirar, cumpliendo una labor de coaching que promueva el permanente desarrollo de todos sus colaboradores.

Lograrlo no será fácil, el líder debe atravesar un proceso de aprendizaje que combine lo “aptitudinal” con lo “actitudinal” en el cual, la inteligencia emocional juega un papel preponderante. Esto le permitirá, en primera instancia, “liderarse a sí mismo”, luego llevar la conducción de grupos y finalmente, convertirse en un líder organizacional.