Cómo evitar cometer errores en épocas de burbuja financiera

El paradigma de finanzas tradicionales que asume que todos los seres humanos somos racionales y tratamos de maximizar nuestras ganancias, tendría que haber quedado en el olvido

En los últimos años y luego de las más recientes crisis, cada vez se hace más evidente que estamos bastante lejos de actuar con racionalidad, y salta a la vista que tenemos limitaciones cognitivas y sesgos emocionales. Esto hace que los mercados no sean eficientes y se exageren tanto pérdidas como las ganancias.

Las burbujas financieras y los posteriores desplomes o crash bursátil son períodos extendidos de retornos inusuales tanto positivos en el primer caso como negativos en el caso de crash, ya sea por codicia compradora de los mercados durante una burbuja o ventas masivas cuando el mercado entra en pánico en el desplome. Si hay algo que queda claro es que en este momento estamos más cercanos a una burbuja que a un desplome, así que en eso nos vamos a concentrar.

 

¿Qué es lo que pasa en una burbuja financiera?

Muchos inversores sí se dan cuenta que el mercado está sobrecomprado, pero no se sabe dónde está el pico. ¿Y mientras qué se hace? Otros inversores y managers de fondos siguen ganando, y no hay demasiadas alternativas donde invertir, haciendo difícil tomar la decisión de salir de las inversiones que tenemos. De esta forma se retroalimenta la burbuja aún más.

 

Hay varios comportamientos que se observan durante las burbujas:

Exceso de confianza: Se da cuando los inversores tiendan a sobre estimar su intuición o habilidad de razonamiento. Y esto generalmente ocurre en un mercado alcista. Muchos inversores inexpertos que entran cuando el mercado está en alza se atribuyen crédito personal por las ganancias de la cartera. Esto los lleva a tradear excesivamente y subestimar los riesgos asociados. El problema se da cuando la tendencia se revierte, y ahí como dice el gran Warren Buffett, “solo cuando la marea baja vemos quienes estaban nadando desnudos”.

Sesgo de confirmación: ponemos atención sólo a las noticias que confirman nuestra visión de que el mercado sube e ignoramos todas las advertencias. Las ganancias de corto plazo nos pueden nublar la visión.

Arrepentimiento: “no nos queremos perder la fiesta de la bolsa”. Un sentimiento muy común que nos invade a todos como inversores en contextos de mercado exageradamente optimistas. Se terminan pagando precios caros pero solo nos damos cuenta de esto cuando la burbuja explotó, momento en el que suele ser tarde.

Sesgo de disposición: vendemos las acciones ganadoras muy rápido con el afán de tomar ganancias y retenemos las perdedoras esperando que en algún momento suban.

 

¿Cómo evaluar nuestro exceso de confianza en una burbuja financiera?

Por ejemplo, nos podemos preguntar qué tan difícil consideramos que era predecir la crisis sub-prime del 2007-2008 que afectó el mercado de USA.

  • Definitivamente fácil
  • Medianamente fácil
  • Medianamente difícil
  • Difícil

 

¿Qué habilidad creemos que tenemos seleccionando acciones para invertir que les vaya mejor que al mercado?

  • Ninguna habilidad
  • Alguna habilidad
  • Una gran habilidad

Esta claro que quienes respondieron A y B en la primera pregunta, y C en la segunda, tienen una tendencia al exceso de confianza.

Más allá de del debate sobre si en este momento existe una burbuja de precios o no, sabemos que estamos atravesando un ciclo alcista en los mercados mundiales. Es bueno tener presente que la mente nos puede jugar una mala pasada y debemos estar atentos a los sesgos.