Apple apuesta en grande al futuro de los autos y la conducción autónoma

LUNES 16 DE MAYO DE 2016  I DOLARSI.COM I


La inversión de US$1.000 millones que Apple Inc. ha hecho en la empresa china Didi Chuxing Technology Co. refleja la intensificación de la batalla por el futuro de la industria automotriz y pone de relieve las nuevas alianzas entre fabricantes de automóviles, empresas tecnológicas y compañías de reserva de taxis.

La competencia por fabricar y ofrecer autos de conducción autónoma promete enfrentar, entre otros, a las dos empresas más valiosas del mundo, Apple y Alphabet Inc., la matriz de Google, no solo entre sí sino también contra Uber Technologies Inc., rival de Didi y la firma respaldada por capital de riesgo que no cotiza en bolsa más valiosa del mundo.

Todas estas esperan sacar provecho de la histórica transición de los motores de combustión interna a los vehículos eléctricos controlados por software y circuitos integrados, que esencialmente son computadoras con ruedas. Al mismo tiempo, los servicios de reserva de taxis están redefiniendo el concepto tradicional del transporte urbano, poniendo en duda el futuro de la propiedad de automóviles y del transporte público.

La inversión de Apple la coloca en el mismo terreno que los gigantes chinos de Internet Alibaba Group Holding Ltd. y Tencent Holdings Ltd., que son también inversionistas de Didi y del mayor rival de Uber en Estados Unidos, Lyft, que el año pasado recibió también una inversión de Didi.

Sin embargo, la batalla abarca mucho más que la reserva de taxis. Los inversionistas de Lyft incluyen a General Motors Co., que avanza en la tecnología de conducción autónoma. La semana pasada, Lyft reveló que el próximo año pondrá a prueba una flota de taxis eléctricos sin conductor, una iniciativa conjunta con GM.

La mayoría de las grandes automotrices, incluidas GM y Toyota Motor Corp., está invirtiendo en su propia tecnología de autos de conducción autónoma. Alphabet y Fiat Chrysler Automobiles NV prevén utilizar la tecnología de la primera en una prueba con 100 minivans de Chrysler. Mientras tanto, Tesla Motors Inc. ya ofrece funciones de conducción autónoma que libera a los conductores del uso de pies y manos cuando el auto tiene que parar y arrancar repetidamente, así como cuando marcha a velocidad constante en autopistas.

Para Apple, el acuerdo borró cualquier duda que podía existir acerca de la magnitud de su interés por los autos. El fabricante del iPhone ha estado trabajando desde hace dos años en la tecnología de vehículos eléctricos y autónomos. Formó un equipo de 1.000 empleados con personal interno y expertos del sector automotor externos, de acuerdo con fuentes al tanto de los planes de la compañía.

La inversión de Apple refuerza su posición en China, su segundo mayor mercado, donde las ventas están cayendo después de haber tenido un ascenso rápido y donde enfrenta nuevas presiones del gobierno. El mes pasado, los servicios en línea de libros y películas de Apple fueron suspendidos por los reguladores chinos.

“El cambio en la estrategia de Apple para invertir a tal escala pone de manifiesto la importancia estratégica que tiene el mercado chino para Apple, tanto en términos de la magnitud de la oportunidad como de la necesidad de conocimiento y asociaciones locales”, dice Jack Kent, director del sector móvil en la firma de investigación IHS Technology.

El año pasado, cuando una serie de gigantes de la tecnología, como Apple y Alphabet, aumentaban sus inversiones en investigación de vehículos autónomos, Uber contrató a 40 de los mejores científicos e investigadores de robótica del mundo de la Universidad Carnegie Mellon y comenzó su propio proyecto de vehículos autónomos en un nuevo centro tecnológico en Pittsburgh.

Como resultado, una de las relaciones de Uber parece haberse complicado. Google Ventures, el brazo de inversión de Alphabet, inyectó en 2013 más de US$250 millones en Uber, su inversión individual más grande hasta ese momento. Desde entonces, Alphabet comenzó a probar sus propias aplicaciones de reserva de autos y Uber empezó a desarrollar su propia tecnología de mapeo y conducción autónoma, en competencia con Google. David Drummond, vicepresidente sénior de desarrollo corporativo de Alphabet, permanece en la junta de Uber.

 

Fuente: The Wall Street Journal