Cuáles son las 4 amenazas globales que acechan a los mercados

El precio del petróleo, la tasa de inflación de los EE.UU., Cataluña y el fin de la política monetaria ultra expansiva de los bancos centrales podrían generar brusco cambio de tendencia

Hay 4 variables que parecen ser que son las que los mercados financieros esperan. No porque quieran que ocurra sino porque es lo que hace un tiempo se lee como “la tendencia” o lo “inevitable a suceder”.  Esta tendencia pondrá fin al actual rally alcista y un freno a las ganancias extraordinarias obtenidas en los últimos años.

 

Lo que acecha a los mercados

En la historia de Wall Street, pocas veces hubo un período de crecimiento tan duradero como el que se vive hoy. Iniciado al calor de la crisis hipotecaria subprime, desde febrero de 2009 que los principales índices bursátiles no paran de crecer. El S&P 500 pasó de valer, en ocho años y medio (o 34 trimestres) 735 puntos a casi 2600. Esto representa un alza del 251%, una enormidad para un mercado financiero de una economía desarrollada.

Por eso se habla de 4 factores que podrían detener el crecimiento actual, casi como un atajo: el precio del petróleo, la tasa de inflación de EE.UU., la independencia de Cataluña (crisis española y Europea), y el fin de la política monetaria ultra expansiva de los principales bancos centrales del mundo.

 

Precios del crudo

A principios del 2016, el precio del crudo estaba en el mínimo de ese año, a 28 dólares el barril, y desde ese momento a la actualidad la tendencia resultó ser alcista. En un año el precio pasó a ubicarse en la franja que va desde los 45 dólares para ubicarse en 60 dólares cada barril actualmente. Aunque lejos estamos del máximo histórico de 147 dólares el barril ocurrido en julio de 2008

 

Tasas de la FED e índices de inflación en EEUU

Con el crecimiento económico cada vez más sólido durante todos estos años, los inversores pudieron aprovechar su efecto positivo sobre los mercados financieros. Pero que la economía tome velocidad también trae su contrapartida: una suba de la tasa de inflación. Y si la Reserva Federal (Fed) no es capaz de controlar este fenómeno con política monetaria contractiva y, al mismo tiempo, sin afectar el crecimiento, los mercados financieros podrían terminar sufriendo tal escenario.

La presidenta de la Fed, Janet Yellen, lo tiene muy claro. Pero quien no parece considerar este delicado equilibrio es el presidente estadounidense, Donald Trump, quien quiere por todos los medios que la economía siga viento en popa, y con tasas de interés bajas, para impulsar los mercados financieros.

 

Cataluña

Primero fue el Brexit, luego el fortalecimiento de las ultraderechas en las distintas elecciones de los países centrales de Europa, también fue Trump, y ahora la posible independencia de Cataluña. Fueron varios los movimientos que dan cuenta al quiebre de un paradigma. Si bien la elección de Emmanuel Macron en Francia, y la posterior reelección de Angela Merkel en Alemania (a pesar de que no fue todo lo favorable que se esperaba), pudieron convertirse en señales fuertes de confianza hacia los mercados respecto del futuro europeo, la crisis catalana marcha en la dirección contraria. Por ahora, las dudas se circunscriben a la bolsa de Madrid, pero nadie sabe a ciencia cierta cuán cerca se está de una corrida financiera global, en la que todos los inversores adoptan una vez más un comportamiento de manada.

Todo esto podría seguir impulsando intenciones separatistas en distintos puntos de Europa y reacciones euroescépticas como ocurre en Polonia y Hungría, o que acaban de ganar elecciones, como en Austria o en República Checa.

 

Fin de la ultra liquidez

También podría ser final de la era del dinero a casi tasa 0, o el fin de la política monetaria ultra expansiva puesta en práctica por los principales bancos centrales, como forma de contrarrestar la crisis subprime primero, y luego la de la deuda soberana europea después. Tanto la Fed como el Banco Central Europeo ya anunciaron que comenzaban a reducir su nivel de emisión monetaria. Pero por más que el proceso sea gradual, tampoco aquí se sabe a ciencia cierta cómo reaccionarán los inversores.