¿Por qué pensamos que la bolsa es una “timba”?

No sería extraño escuchar a un argentino decir que el mercado de valores es lo más parecido al casino, a la llamada “timba financiera”

Y decimos que no es raro, porque la falta de educacióncultura financiera es un denominador común en nuestra sociedad; todo pasa a ser más claro cuando se habla en términos numéricos y se confirma que menos del 1% de los argentinos invierte en títulos públicos o privados, denotando así, la falta de información y conocimiento que existe en materia de inversiones.

 

¿La bolsa es realmente una timba? Pensando en frío…

Se podría llegar a decir que la bolsa tiene mucha relación con un casino, por ejemplo, cuando se compra una acción por el simple hecho de que algún conocido nos “pasa el dato” o bien porque tenemos un impulso o una “corazonada”, lo cual sería equivalente a jugar a la ruleta y esperar a que salga el número que nosotros deseamos, sin fundamento ni análisis alguno. En este sentido, es que podemos llegar a definir a la bolsa como una timba, es decir, como una partida de juego de azar.

El objetivo de este artículo claramente no es quedarnos con esta visión poco académica que carece de sentido por sí misma, por eso es que los invito a analizar juntos y fundamentar por qué, el mercado de capitales, lejos está de corresponderse a un proceso aleatorio.

 

– Razón 1

En primer lugar, es importante mencionar uno de los tantos roles que cumple el mercado de capitales; reunir a aquellos individuos que tienen dinero ocioso con aquellos que lo necesitan. Dicho ésto, gracias al ahorro que los inversores aportan, las empresas pueden financiarse a un costo bajo, crecer y generar puestos de trabajo.

timba

En  paralelo, el inversor financia y participa de la economía real, mantiene el valor de la inversión y genera rentas que pueden ser reinvertidas. En este sentido, si un individuo estima que cierto sector de la economía tiene buenas perspectivas de crecimiento pero no se relaciona con su actividad habitual, puede recurrir al mercado de capitales para poder participar.

Por ejemplo, si un kinesiólogo estima que en el futuro la inteligencia artificial tendrá un gran impacto positivo en nuestras vidas, tiene 2 opciones: fundar una start-up que se dedique a investigar e innovar en este tema (con altas probabilidades de fracaso dado que no es su especialización) o bien, comprar acciones de empresas tecnológicas que se dediquen a hacerlo. A su vez, la empresa tecnológica, recibirá fondos a través del mercado de capitales, con el fin de crecer e invertir más en desarrollo e investigación.

 

– Razón 2

En segundo lugar, los valores que hoy tienen los títulos, tienen que ver con las expectativas, con lo que se supone o se cree que puede suceder con una empresa. Si bien los balances de las empresas nos permiten entender su pasado, es necesario analizar la posibilidad de que éstas puedan seguir generando ingresos en el futuro.

Lejos de ser un proceso totalmente aleatorio, la elección correcta de la compra de una acción o bono de una compañía depende enteramente de factores relacionados con el estudio, del correcto manejo del tiempo y de la voluntad necesaria para analizar, más que con el azar que varias de las personas sostienen.

Existen casos de inversores que, por no haber tomado el tiempo adecuado para capacitarse correctamente, se lanzan a comprar un activo simplemente porque todo “viene subiendo” (sin siquiera haber analizado a la empresa en cuestión) para luego sufrir grandes pérdidas y posteriormente terminar abandonando esta actividad como resultaría
lógico. Desestimando desde ya aquellos cursos de inversión de mercado que prometen hacer ganar plata “fácil” en la bolsa, es necesario entender que primero hay que leer y analizar mucho antes de comprar nuestra primera acción en el mercado de valores. A mayor intervención del cerebro, menor participación de variables relacionadas con la “suerte“.

 

Conclusiones y perspectivas a futuro

Por último, y no menos importante, es necesario destacar la preponderancia de diversificar los ahorros que un individuo, con mucho esfuerzo, logra en su día a día, con el fin de disminuir el riesgo total al cual están expuestos los mismos. El mercado de capitales es un gran aliado que respeta y acompaña este principio de diversificación; gracias a él es que se puede invertir (entre otros tantos instrumentos) en acciones de empresas de distinto rubro y tamaño, y bonos de condiciones y plazos muy variados. De esta forma, las ganancias de unos pueden compensar las pérdidas de otros.

Habiendo desarrollado brevemente tres razones por las cuales el mercado de capitales cumple un rol muy importante en nuestras vidas, es necesario entender que si invertimos en este tipo de instrumentos, aparte de estar diversificados, estamos apostando para que a la Argentina le vaya bien, y si a nuestro país le va bien, al mercado de capitales también le va a ir bien. A diferencia de la conocida frase de casino “la casa siempre gana”, en la bolsa se puede ganar junto con el mercado, siempre y cuando se invierta en empresas serias, con fundamentos, y que por sobre todas las cosas, nos dejen dormir tranquilos.