Precios ¿Transparentes? | DolarSi

El tan anunciado programa de Precios Transparentes, pensado para ponerle un freno a la imparable inflación, parece no haber tenido éxito. A tal punto que el gobierno está analizando modificaciones al programa y propuestas alternativas. Veamos de qué se trata:

 

Ahora 12 y 18: ¿cuotas sin interés?

Hasta hace poco estábamos acostumbrados a pagar todo en cuotas sin interés. Parecía que todos los comercios se habían puesto de nuestro lado, y aceptaban financiarnos las compras.

La realidad era que en ese precio que pagábamos estaba incluido el costo financiero, asociado al “valor tiempo del dinero” y a las expectativas de inflación.

Cuando hablamos de “valor tiempo del dinero” nos estamos refiriendo a lo que vale postergar un cobro o pago en el tiempo. Independientemente de que haya o no haya inflación, el simple hecho de postergar un pago, vale dinero. Esto ocurre porque con el dinero en efectivo que recibimos podemos hacer, hoy, lo que queremos: ahorrar, gastar, invertir, prestarlo, obtener una ganancia, etc.

Ese valor del tiempo del dinero, más un plus por la inflación esperada, es lo que estaba incluido en los precios de los bienes que tan alegremente comprábamos en cuotas. Es decir que si comprábamos en efectivo, estábamos pagando el mismo precio extra que pagaban los que compraban en cuotas.

 

Precios Transparentes: cómo va a continuar

En febrero de esto año el gobierno lanzó el programa Precios Transparentes, que pretendía hacer un “sinceramiento” de los precios de los productos, mostrando la existencia de ese costo de la financiación en cuotas. El objetivo final era lograr una baja de los precios de los productos, el reflejar el valor real al contado.

Como consecuencia, el programa preveía que existiera un precio por pago hoy, sea en efectivo, con tarjeta de débito o de crédito en un pago, y un precio diferente (mayor) por la financiación en cuotas.

De esta forma se esperaba bajar los precios generales de los productos, frenando la inflación, y que al consumidor que le interesara obtener una financiación, le costara un poco más.

 

Precios Transparentes: ¿qué pasó?

Los comerciantes, sin embargo, no bajaron los precios como se esperaba. En la mayoría de los casos los precios se mantuvieron, y en los pocos casos en que bajaron, fueron en un porcentaje mucho menor al que deberían haberlo hecho. Por otra parte, nos encontramos con costos de financiaciones en cuotas muy dispares, según el comercio.

Entrevistando comerciantes de la Ciudad de Buenos Aires nos encontramos desde comercios que financian sin interés hasta tres cuotas (para retener clientes o incrementar las ventas), hasta casos en que el costo de la financiación se eleva un 40%. Eso quiere decir que un producto que en efectivo sale $1000 en 12 cuotas saldría $1400.

El problema es que actualmente no está regulado el interés que pueden cobrar los comercios, dejándolo al libre albedrío de cada uno.

El alza de precios sorprende todavía a muchos consumidores, que no comprenden por qué deben pagar un precio un 40% mayor por el mismo producto.

El aumento injustificado de los precios, costos de financiación que parecen de usura y la incertidumbre general que ocasionó esta medida, hicieron que se mantuviera la baja del consumo interno, ya que la gente prefirió postergar sus compras, antes que pagar el sobreprecio de la financiación.

 

¿Y ahora?

Ante esta tendencia de caída del consumo interno, y por las críticas que recibió desde distintos sectores el programa de Precios Transparentes, ahora el gobierno planea implementar nuevas medidas para incentivar el consumo y frenar la inflación:

  • Habrá 3 y 6 cuotas sin interés para la compra de calzado e indumentaria.
  • El costo financiero de estos nuevos planes de cuotas sin interés estará a cargo de los bancos, que recibirán como compensación la liberación parcial del encaje regulatorio que fija el BCRA (el dinero que deben mantener inmovilizado los bancos).
  • Extensión hasta fin de año de los planes de Ahora 12 y Ahora 18 (vencían a fin de mes).

La esperanza es que con estas medidas pueda finalmente reactivarse el consumo interno y, en paralelo, poner un freno a la inflación.