¿Por qué ganó Trump? Análisis de Elecciones Parte II

¿Trump logró interpretar las demandas sociales?

Cuando hablamos del triunfo de Trump, es imprescindible hablar de discursos en campaña, propuestas electorales, críticas, pero sobre todo de electorado. También, del marco que genera la disputa electoral entre ciertos contrincantes y no otros, como la preferencia por Hillary y el abandono de la vía “realmente progresista” con la baja de Bernie Sanders (que el partido demócrata en conjunto le dio la espalda), y es inevitable hablar también de una crisis estructural e institucional que sufre estados unidos y que intentaba invisibilizarse y mantenerse estable con muletas, vendas y bastones.

Críticas al sistema, escepticismo por el futuro, voto anti establishment y el American Dream como un cuento del pasado. Un poco todo eso significó Trump para un electorado enojado que lejos de los principales centros progresistas, se veían relegados en la América interna de la clase media obrera, rural, la de las afueras, aquella que solo puede verse lejos de los centros neurálgicos de poder político como Washington o Nueva York.

 

  • En Iowa, el campo estadounidense, Donald Trump se quedó con los seis electores disponibles y lo mismo pasó en otros distritos que viven de la tierra. Pero también le alzaron la mano en el Rust Belt, el cinturón de óxido, que abarca Pennsylvania, Ohio, Michigan y Wisconsin, los distritos del acero y los coches. Los lugares de mano de obra intensiva.

 

  • En la Florida, cuna de los residentes latinos, con o sin papeles, también se impuso Trump y es claro que sin apoyo latino o inmigrante, allí no ganaba. Incluso con su discurso machista, xenófobo y racista.

 

  • Por lo tanto, el escepticismo general por mejoras reales a futuro, podría re-significarse en usar a Trump sin conciencia alguna, como quien arroja harto una piedra contra un aparato que esquiva la vista a los reclamos. Un discurso de Trump repudiable que aun así supero a los medios de comunicación en contra y toco fibras de un Estados Unidos impensado, que se suponía extinto, aquel que no se quería ver o que no “se podía creer”.

 

El sésgo del electorado: Hillary o Trump

Respecto al electorado, la última gran tragedia que sufrió, se vio en la última  crisis del 2009 de las hipotecas basura (sub-prime) y la burbuja inmobiliaria. Es decir, lejos de la herencia del estado contenedor, “en el que todo es posible”, el capitalismo mundial y sobre todo el liderado por el epicentro estadounidense se ve sumido en un efecto de crisis crónica hace ya un largo tiempo, en donde los afectados reales, siguen siendo los de siempre.

A comienzo del año 2001 se puede establecer como el final de una burbuja especulativa pero el comienzo de otra, ese año daría fin a la especulación en el ámbito del internet de los años 90’s, la crisis de las .com, pero daría comienzo a una nueva burbuja que explotaría muchos años después, el boom de los créditos hipotecarios. A mediados de 2005, buena parte de los estadounidenses de los más bajos estratos sociales había tomado esas hipotecas, los estadounidenses de los barrios humildes, fábricas y asalariados.

trump

Mientras no se evaluaba los riesgos de pago de esas hipotecas, en los bancos habían ganancias millonarias tras las enormes comisiones por operar esas hipotecas.

Hillary Clinton, significaba justamente el candidato ideal para ese establishment, apoyada por wall street, los principales medios de comunicación, empresas y bancos. Hillary era el candidato estable, predecible, mesurable e ideal para el ámbito, por eso los mercados cayeron abruptamente tras los primeros resultados.

En efecto, desde 1980 en adelante, la distribución del ingreso ha ido empeorando en EEUU (y en el mundo), actualmente hay más de 40 millones de pobres y el 1 por ciento de la población tiene el 40 por ciento de la riqueza. En este marco, la idea de que el que se esfuerza y trabaja duro puede salir adelante está en crisis. Y quienes sienten que eso no funciona más no son los inmigrantes latinos, que aún en las peores condiciones, están mejor de lo que estaban en sus países. Ni los afroamericanos, a quienes nunca les funcionó del todo (ni a todos). Si no los blancos empobrecidos. Que no es lo mismos que pobres.

 

Make America Great Again

Con un slogan de película “Que América sea grande otra vez”, y con la promesa de volver a tener un país industrial, productor, que primero se ocupa de los de adentro, el discurso vendió bien en un escenario de decadencia de candidatos demócratas

Con un perfil de outsider y enfrentado a todo el arco político tradicional, perfil que los propios medios facilitaron a construir, el Trump del discurso a contra mano de la globalización dio con un electorado disconforme con el statu quo, aunque su modelo económico no cierre y tengas contradicciones lógicas y técnicas, entre promesas de proteccionismo y trabas arancelarias para las importaciones.

Algo no salió bien, con casi solo un slogan y  tras Décadas (de republicanos y demócratas) enfrentando y demonizando a los “populismos”, ahora habrá un populista en Washington.

 

Medios de Comunicación

Los medios estadounidenses tuvieron un rol central en la confrontación de los candidatos, y estructuraron la agenda discursiva hacia los temas polémicos: migración, racismo y la exuberancia de Trump.

Pero mientras se hacía foco en las cuestiones que dejaban mal parado a Trump, o al menos, eso creían (al argumentar contra Trump por sus dichos) se construyó una realidad ajena a las necesidades reales de una población en crisis: propuestas para solucionar reclamos históricos, guerra, salarios, distribución de la riqueza, impuestos, empleo, y saldos pendientes que el gobierno de las mil promesas de Barack Obama no cumplió.

No se propusieron nunca debates sobre cuestiones estructurales y desestimaron la comprensión del electorado.

Se escondió una crisis institucional que venía gestándose a la par de las violentas crisis crónicas que venía sufriendo la economía estadounidense (2008 en adelante), y por ende, también la del mundo (o al menos Europa). Se invisibilizaron las cuestiones de fondo de por qué un Trump podía estar ahí, y se desligó a Hillary y a Obama de responsabilidades. Eso y las razones económicas insatisfechas permitieron que gane un candidato repudiable por diferentes situaciones.

trumpDuran Barba, el consejero y asesor político-comunicacional de la campaña de Mauricio Macri en su victoria presidencial, se refirió a la cuestión de los medios en las elecciones estadounidenses. En una conversación con Radio Con Vos dijo que “Trump tuvo el rechazo total de los medios de comunicación tradicionales, pero en las redes tuvo supremacía absoluta”. Para Duran Barba, Trump ganó en las redes. Respecto a ello agregó que sabía que “iba a ganar Trump porque estaba controlando el medio más peligroso, que es el caos de las redes sociales”, y dijo que “llegó mejor con su mensaje”.

 “A la candidatura de Hillary la apoyaron 669 medios, a Trump solo 13 en todo el país; tuvo el rechazo de todas las instituciones, hasta del propio Partido Republicano”, recalcó Duran Barba, y subrayó que “lo están votando para patear el tablero, para que todo se vaya al diablo”.