Futuros, fowards y derivados financieros: otro acercamiento

En un artículo anterior describimos las principales características de los mercados donde se negocian derivados financieros. En esta oportunidad veremos cuáles son los instrumentos derivados que podemos encontrar en el mercado.

Recordemos que los instrumentos derivados son un contrato entre dos o más partes, establecido por un tiempo determinado, y cuyo valor depende, o se deriva, del valor de otro u otros activos llamados “subyacentes”.

El objetivo principal de este tipo de contratos es cubrirse de las variaciones en el valor de esos activos subyacentes, como pueden ser las monedas extranjeras, commodities, acciones o los títulos.

Esta cobertura puede ser:

  1. Compradora: Si se busca establecer el precio de compra de un bien que adquirirá en el futuro. Se teme un aumento de su valor.
  2. Vendedora: Si se trata de proteger un precio de venta posterior. Se teme la caída del precio.

El valor de los contratos derivados cambia todos los días. Lógicamente, cuando más cerca estemos del vencimiento del contrato, el precio del mismo se aproximará más al precio real del subyacente. Por ejemplo, un dólar futuro (Futuros) a 15 días seguramente tendrá un valor más similar al precio actual del dólar que si estamos frente un futuro a 6 meses.

 

Tipos de contratos derivados

Forwards

Contrato llevado a cabo en un mercado extrabursátil (OTC) por el cual una parte se obliga a comprarle a otra una cantidad determinada de un activo, luego de un tiempo “t”, a un precio “k”. Como estamos ante un instrumento negociado en un mercado OTC, son válidas todas las características de este tipo de mercado mencionadas en el artículo anterior.

Es decir que son:

  • Productos no estandarizados, cuyas características dependen de lo estipulado entre las partes, lo que les otorga mayor flexibilidad, pudiendo adaptarse a sus necesidades.
  • La liquidación se hace al final de la vida del contrato
  • No se requiere la constitución de garantías.
  • Son contratos más riesgosos, ya que se depende de la contraparte, no existiendo una Cámara Compensadora que ejerza de contraparte central de todas las operaciones.

Si bien este tipo de contratos son en esencia más flexibles y carecen de regulación específica, la International Swaps and Derivatives Association (ISDA), ha reglamentado el marco de las operaciones de derivados extrabursátiles, disposiciones utilizadas a nivel mundial. Los siguientes derivados son Futuros.

 

Futuros

Son contratos similares a los Forward, por los cuales una persona se obliga a comprarle a otra una cantidad de activo subyacente en un momento futuro a un precio determinado. La diferencia es que los Futuros se negocian en un mercado de valores, por lo que:

  • No existe riesgo de contraparte; la contraparte de cada operación es la Cámara Compensadora.
  • Están estandarizadas las características del contrato.
  • Cuentan con información pública, las operaciones se canalizan por bolsas y mercados, operándose en determinados días y horarios.
  • En casi todos los casos la liquidación de las operaciones es por compensación de diferencias, sin transferencia de los activos subyacentes.

Existen márgenes de garantía que deben constituirse al comienzo del contrato (en general es un porcentaje del monto del contrato). Los márgenes son una prueba de fe, y son la fuente de financiación de la Cámara Compensadora

 

Cuadro comparativo Forwards y Futuros

futuros

 

Diferencia con operaciones de Pase

El Pase es la compraventa de un activo con el compromiso de venta/compra en un tiempo determinado, a un precio determinado.

Por ejemplo, “A” le compra a “B” $100.000 de acciones, con el compromiso de reventa a 30 días a $110.000.

La diferencia con los contratos a futuro (Futuros) es que aquí no se negocia dinero, sino que hay una transferencia inicial de un activo, en este caso, de títulos.

 

Swaps

Es el intercambio de flujos monetarios en el tiempo, y en general se hace sobre tasas de interés.

Se canjea, por ejemplo, un activo o un pasivo con una tasa fija por uno con tasa variable y viceversa, o de una divisa a otra, o una combinación de tasa y moneda.

A la fecha preestablecida se compensan las diferencias entre la tasa convenida o fijada y la tomada como parámetro.

Esto posibilita tomar la tasa que da el mercado y cambiarla por otra que sea más conveniente (según el flujo de la empresa). Cada parte va a tener un interés (directo o indirecto) de cambiar la estructura de sus deudas, y también obtienen, gracias al swap, un costo más bajo.