¿Qué son los derivados financieros?

Derivados financieros, mercado de capitales e instrumentos financieros

El Mercado de Capitales Argentino es el ámbito en el cual se negocian instrumentos financieros. Está organizado y conformado por varias instituciones: el Mercado de Valores de Buenos Aires, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el Mercado Abierto Electrónico (MAE), la Caja de Valores y el Banco de Valores.

Estas instituciones, junto con la Comisión Nacional de Valores que supervisa el sistema, contribuyen a regular el mercado de capitales, fijando requisitos para operar, condiciones de negociación de instrumentos, forma de liquidar operaciones, entre otras cuestiones.

Los instrumentos negociados en el Mercado de Capitales podríamos agruparlos en:

Originarios: Son aquellos instrumentos negociados en el mercado, que pueden ser de capital (acciones, certificados de participación en fideicomisos, certificados de coparticipación en fondos comunes de inversión), de deuda privada (obligaciones negociables, títulos de deuda de fideicomisos financieros) o de deuda pública (letras del Tesoro, letras o notas del BCRA, bonos).

Derivados: Son instrumentos cuyo valor deriva (depende) del de algún instrumento primario.

 

Derivados financieros: primeros conceptos

+ Los instrumentos derivados constituyen un contrato entre dos o más partes, cuyo valor se deriva del valor de otro u otros activos, que se conocen genéricamente como “activos subyacentes”. Ejemplos de estos activos pueden ser: commodities (soja, trigo, etc), monedas extranjeras, títulos, acciones, tasas de interés o índices bursátiles.

+ Los contratos se establecen por un tiempo determinado, a lo largo del cual su valor va cambiando, según cómo varíe el valor del activo subyacente. Es decir, se podría hacer un contrato derivado para adquirir una cantidad determinada de dólares o toneladas de soja en un momento futuro.

+ El resultado se conoce cuando se liquida la operación, al final de la vida del contrato, o antes, si la liquidación se produce antes del término del contrato.

+ Tipos de contratos: Futuros, Forwards, Opciones y Swaps.

+ Requieren una inversión neta pequeña (opciones y swaps) o nula (futuros y forwards), en comparación con el desembolso requerido para adquirir el subyacente.

 

¿Para qué sirven?

El objetivo básico de un contrato derivado es gestionar el riesgo, trasladando a un tercero las consecuencias patrimoniales ocasionadas por la desfavorable evolución del precio del activo subyacente. Vendría a ser algo similar a contratar un seguro.

Los riesgos que podríamos tener son:

  • Financieros: Asociados a la fluctuación de variables del mercado financiero, como las tasas de interés.
  • Cambiarios: Vinculados al mercado cambiario, a las variaciones de precio de las monedas.
  • De las mercancías: Relacionados con las transacciones de mercadería, sea por el riesgo de descalce de precios de compra de materias primas y venta del producto terminado, o por el riesgo de producir bienes que luego no tendrán mercado, o cuyo precio será menor al de costo.

derivados financieros

Ante estos riesgos, tenemos dos alternativas: asumir los riesgos y no hacer nada, o contratar un derivado. En esta segunda opción habrá una parte que traslada el riesgo a otra, a cambio de una contraprestación dineraria o de la asunción de otro riesgo por la contraparte.

El que asume el riesgo no necesariamente será perjudicado, ya que puede estar cubierto por otro contrato, o que sus expectativas sobre la evolución del precio del subyacente sean distintas. Es por esto último que entran en juego a la hora de contratarse derivados las expectativas de cada parte.

 

Veamos un ejemplo

Una empresa productora de aceite de soja, va a necesitar asegurarse la provisión de soja para el año siguiente. Podría esperar a necesitar la soja, ir al mercado y comprarla al precio que tenga en ese momento, o, para evitar el riesgo de fluctuaciones de precio, puede optar por un contrato derivado, que le asegurará la cantidad de soja que requiere al precio fijado de antemano por las partes.

Si finalmente resulta que el precio de la soja fue más bajo que el previsto, entonces a la empresa le hubiera convenido comprar la soja en el mercado y no a través del contrato derivado. En cambio, si sube el precio de la soja, con el contrato me aseguré la operación a un precio más económico.

En números tendríamos:

La empresa “A” necesita 100 TN de soja para el año siguiente. Valor de la soja hoy: $4.000/TN. “A” espera que el año siguiente el valor de la soja aumente. Firma un contrato derivado con la empresa “B”, para la compra-venta de 100 TN de soja en un año a $5.000/TN.

Al cabo de un año, “A” paga a “B” $500.000 (100 TN a $5.000/TN) y “B” entrega a “A” 100 TN de soja.

 

¿Cuál es el resultado?

Opción a) Al cabo de un año la TN de soja está a $4.000.

Si “A” no hubiera hecho el contrato, hubiera comprado la TN de soja a $4.000 en el mercado (costo total $400.000). Tuvo una pérdida de $100.000. El ganador es “B”, ya que logró vender la soja a un precio mayor del que vale en el mercado.

Opción b) Al cabo de un año la TN de soja está a $6.000.

Si A hubiera comprado la TN de soja en el mercado, hubiera gastado $600.000. Tuvo una ganancia, o se ahorró un costo, de $100.000. Aquí el que pierde es B, ya que le hubiera convenido vender la soja en el mercado, a un precio mayor.

Aclaro que este es un ejemplo muy simplificado. Por empezar, en la realidad es muy raro que efectivamente se entregue el activo subyacente (la soja en este caso). Lo que se hace es compensar las diferencias, moviéndose solamente dinero. El objetivo es que, luego de esa compensación, “A” tenga el dinero suficiente como para ir al mercado y comprar las 100 TN de soja.

 

Objetivos de los contratos derivados

+ Cobertura: (también conocido como hedge): Se busca reducir la incertidumbre, fijando el precio del bien, manejando el riesgo de cambio de valor. El uso del contrato guarda relación con la actividad principal de la empresa. Sería el caso de la empresa productora de aceite de soja que pretende abastecerse de materia prima a un precio determinado. 

El objetivo de esta cobertura es también evitar problemas de tesorería, hacer el flujo de fondos de la empresa predecible, para contar con la liquidez necesaria. Podría ser el caso de una empresa con ingresos en pesos, pero costos en dólares, que compra futuros de dólar para evitar el riesgo de una devaluación. 

De los instrumentos derivados que existen, los futuros y forwards suelen utilizarse más para hedge. En las opciones es más dudoso, porque se paga una prima y después se puede no comprar.

+ Especulación: En este caso el objetivo no es reducir el riesgo, sino invertir y ganar, ya sea al final del contrato o negociando el instrumento antes del vencimiento. Estas son las personas que asumen el riesgo que los “hedger” no quieren asumir. Pero esta asunción de riesgos la hacen exclusivamente para ganar especulando. 

Es necesario que haya especuladores para que funcione el mercado, ya que son los que le aportan mayor liquidez, lo que termina redundando en un menor costo del mercado.

+Arbitraje: Implica aprovechar las diferencias de precio entre distintos mercados o plazas. Se gana por cambiar de activo o de mercado. Por ejemplo, sería vender un título para comprar otro con la misma rentabilidad pero menor riesgo, o comprar un título en un mercado y después venderlo en otro mercado donde vale más.

 

Tipos de mercados

derivados financieros

En un próximo artículo veremos las principales características de los contratos derivados que encontramos en el mercado: Futuros, Forwards, Opciones y Swaps.