Ahora 12 y 18: todo lo que tenes que saber de la nueva resolución

Nueva Resolución para Ahora 12 y Ahora 18

Si no hubiera sido por los planes de cuotas de Ahora 12  (“Programa de Fomento al Consumo y a la Producción”) y el reciente, Ahora 18, la caída del consumo probablemente hubiera sido mayor durante el año pasado, sobre todo en las fechas dónde suben las ventas como las fiestas de fin de año, día del padre, día de la madre, entre otros. 

Las cuotas no solo permitieron que no caiga el consumo de manera, más abrupta, de la que cayó, sino que también sostuvieron la actividad económica y permitieron a los consumidores congelar la inflación, prorrateándola en el tiempo. Pero ahora bien, a partir del 1 de febrero de 2017 no todo será igual.

A través de la Resolución 51/2017 de la Secretaría de Comercio el Gobierno prohíbe taxativamente llamar “cuotas sin interés” y obliga a los comercios a que diferencien el precio contado del precio financiado.

Pero… ¿Supuestamente no eran “cuotas sin interés”?

 

Ahora 12 ¿Inflaba los precios?

Estos planes de fomento al consumo estaban financiados (por diferentes partes: bancos y tarjetas, el propio comercio y el gobierno), por lo que el supuesto concepto de “cuotas sin interés” era real hasta cierto punto.

Lo que se discute es que el precio del producto, no estando “bien definido”, trasladaba el costo de financiación tanto en efectivo (el valor real para el consumidor) como al precio en cuotas (por los costos de la misma financiación). Por lo tanto, era lo mismo optar por uno o por otro y convenían más utilizar la financiación.

La venta en cuotas en Argentina supera el 80% de las ventas totales en la mayoría de los rubros de consumo habitual, línea blanca, tecnología, alimentos y electrodomésticos.

Mayoritariamente los precios estaban subidos de 10% a 12% para todos y el precio quedaba así de manera fija, redondeando el mismo para el que pagaba en cuotas sin interés como el que no. En un contexto inflacionario, pagar con 12 cuotas sin interés era equivalente a un descuento en el valor real.

 

¿Qué busca lograrse con la nueva resolución para compras con tarjeta?

Lo que busca lograrse con esta medida son precios “transparentes”. El comerciante, siempre que tenga costo financiero, deberá informar de manera diferenciada el costo al Contado (más bajo) y el costo Financiado (más alto). La Resolución dice que el Comercio debe informar precios diferenciados siempre que el mismo tenga costo financiero, para “transparentar las transacciones y sincerar costos y financiamientos”.

Según el Gobierno, las cuotas no aumentarían el precio final del producto porque el interés ya estaba incluido y el interés encubierto quedaría a la vista del consumidor para que pueda elegir entre las mejores condiciones de financiación.

Vale recordar que los planes en cuotas Ahora 12 y Ahora 18 siguen vigentes, pero los comerciantes deberán dar a conocer su financiación con etiquetas que muestren claramente el Costo Financiero Total (CFT). Se deberá consignar los costos de financiación que se ocultan bajo el rótulo “cuotas sin interés”.

 

El consumidor siempre pierde: posibles nuevos escenarios

Primero que nada, es muy posible que en el corto plazo caiga el consumo. Desde hace dos años, con una constante caída del salario real en donde el trabajador tiene menos posibilidades de contar con suficiente plata para pagar de contado un producto durable (como una heladera, un televisor o un colchón), comprar a a través de cuotas fue la opción más utilizada, opción que salvó al consumo, al bolsillo del clase media y la posibilidad de seguir adquiriendo bienes a un bajo costo de financiación.

Por lo tanto: en este caso el beneficiado es quien cuenta con efectivo para pagar al contado. Pero aquí yace un problema, ¿acaso no buscaba el banco central fomentar a gran escala y a mediano plazo la “bancarización”?

 

Dos alternativas posibles que pueden ocurrir:

1 – El mejor de los escenarios posibles es que bajen los precios de los productos al contado y suban los financiados por Ahora 12 y 18. Por la tendencia de las ventas de bienes de uso y durables financiadas en su mayoría con tarjeta de crédito, no es una buena noticia en un contexto de baja del salario real. El consumidor pierde.

2 – Otro escenario posible es que el comerciante no tenga incentivos en bajar los precios, y que lo único que haga sea subir el precio de la venta financiada, pero todo informado con varios precios “transparentados”. Aquí el consumidor pierde también.

 

Conclusión:

Habrá que esperar y ver que ocurre a corto plazo con los precios de lista en supermercados, cadenas de electrodomesticos, casas de indumentaria, shoppings, etc. Realizar una comparativa con los meses anteriores para diferenciar si hubo una baja real en los precios en efectivo o si se mantuvieron los precios y solo subieron aquellos financiados en cuotas. También que ocurrirá con el nivel del consumo, si el mismo promueve subas o bajas.