Dos visas para la discrecionalidad de las autoridades
En
estos días estamos asistiendo a un clima de alegría
en la relación con el Fondo Monetario Internacional.
No se escucha otra cosa que palabras positivas en ambas direcciones,
el error seria creerse que ahora si estamos listos para el
despegue.
En
estos días estamos asistiendo a un clima de alegría
en la relación con el Fondo Monetario Internacional. No
se escucha otra cosa que palabras positivas en ambas direcciones,
el error seria creerse que ahora si estamos listos para el despegue.
Veamos
algunos de los hechos de esta semana, la aprobación de
la legislatura de las leyes que pide el FMI para el acuerdo.
Las
dos que se aprobaron fueron la inmunidad para los directores
del Banco Central Argentino, en las decisiones que conciernen
al cierre de entidades financieras del sistema local, y la otra
fue la extensión del monto que esta ultima entidad puede
prestarle al Gobierno.
Las
consecuencias de las leyes aprobadas pueden ser varias, pero
analizando las más importantes, vemos que se libero el
paso para realizar algunas cosas que quedan a la libre discrecionalidad
del gobierno argentino.
El
tema de la inmunidad de los directores de la autoridad monetaria,
es algo en el cual hay que tener un cuidado muy importante. En
la mayoría de los países del mundo existen pero
en casos como los que estamos viviendo, se torna bastante complejo
y difícil de encontrarles los limites.
En
cuanto a la segunda modificación de la carta orgánica,
es más importante en términos macroeconómicos
que la anterior.
Básicamente
permite que el BCRA financie por un tiempo determinado al gobierno,
por un 12% de la base monetaria, pudiendo destinar este monto
para cualquier tipo de gastos. Y un 10% de la recaudación
tributaria de los últimos doce meses, solamente para ser
destinado a financiar el pago de parte del gobierno, a los organismos
internacionales de crédito, en este contexto suena peligroso
no?
Se
abre entonces dos posibles efectos de esta última medida:
a) El BCRA aumenta la expansión primaria de dinero, es
decir la base monetaria emitiendo más pesos, que le permitan
comprar reservas en el mercado. Esto seria muy grosero ya que
comprar, p.ej para el vencimiento de septiembre 2900 millones
de dólares dispararía el mercado cambiario. Pero
existe otra posibilidad, b)la cual consistiría en emitir
una cantidad de pesos, hacer un depósito en el BCRA, girar
el monto equivalente en dólares de las reservas contra
ese plazo fijo en pesos en el central.
Esto
no dispararía el tipo de cambio, no se incrementa la base
monetaria, pero disminuye cualitativamente el respaldo de la
base, que son las reservas. En el corto plazo no hay inconvenientes,
pero se deteriora la credibilidad del largo plazo. Si esto se
reitera porque no alcanza el superávit primario para pagar,
sabemos donde puede terminar.