El
país sigue en una etapa de espera continua, de definiciones
por parte de los encargados de tomarlas. Como para dilatar
estos hechos, se toman decisiones de cosas antiguas, y cerradas
de alguna forma, lo que nos muestra una vez más la poca
decisión para encarar el futuro.
Esto
puede ser porque no se sepa que hacer o por miedo a elegir alguna
decisión que sea negativo en términos de votos
futuros.
Concretamente,
en materia económica, la argentina luego de la devaluación,
pesificación asimétrica y confiscación,
casi nada no? trato de sobre llevar la situación de manera
tranquila y sin someterse a decisiones de política económica
que le significaran un costo importante. Básicamente luego
del terremoto, el gobierno de Duhalde espero a que se asiente
el polvo como si el fuese el que hizo desaparecer esa nube que
dificultaba la vista.
La
situación se tornó cada vez mas inestable y una
vez asentado el polvo, la gente empezó a gritar, llamo
entonces a elecciones para calmar los ánimos y eso disipo
o aquieto los ánimos. Su gobierno que debió haber
tomado las medidas mas duras ya que era de transición
y para eso servia, gentilmente se las delego al presidente entrante,
ya que con mayor apoyo político, cosa que no sucedió,
pero si un nuevo gobierno asumió.
La
tarea de este, era encarar con firmeza medidas que implicaran
una estabilidad o unas reglas de juego claras, al menos por los
próximos 4 años
nada más. Los tiempos son escasos se decía cuando estaba por
asumir, llevándolos a días o semanas el espacio para las decisiones.
Ahora
llevamos casi 3 meses de gobierno y en materia económica
no tenemos ni idea cual es el rumbo que aquiete el nerviosismo
y nos de un escenario para los humildes 4 anos que pedimos. Con
esto se puede incrementar la inversión y el consumo, pero
nos encontramos con que las decisiones que se tomaron para indicar
que se disponía de capacidad de decisión, fue solamente
para incrementar el grado de incertidumbre ya que se reabrieron
en varios temas, viejas discusiones , que para nada nos van a
llevar a una prosperidad futura.
En
síntesis hay varios temas centrales económicos,
en los cuales los tiempos medidos en términos de bienestar,
son cortisimos. Estos son: certidumbre sobre el rumbo económico,
para que los agentes económicos tomen decisiones en materia
de inversión y producción, reestructuración
de la deuda externa, solución del tema tarifario para
las privatizadas, solución definitiva o rumbo definitivo
para el sistema financiero, condición esta ultima necesaria
aunque no suficiente para la reactivación sólida
y sostenida.
Esperemos
esta vez, que el que espera no desespere.